Buscar
  • Happy Cat

Una experta explica lo que tu perro piensa, y cuánto te entiende


Con frecuencia escucharán de nosotros los dueños de perros describir a nuestros amigos como miembros de la familia. Pero, considerando que son miembros de la familia “mudos”, puede ser difícil para nosotros saber lo que están pensando.

Eso no impide que muchos de nosotros hablemos como si lo hiciéramos: “Aaaah, mi Pochita sabe exactamente de lo que estamos hablando, ¿cierto Pochita? Y ella siempre sabe cuando nos vamos de vacaciones, y le ENCANTA ver Netflix.”

¿Pero qué tanto sabemos lo que nuestros perros están pensando? ¿Pueden entender exactamente lo que decimos? ¿Ellos saben que vamos a volver del trabajo? Y varias otras preguntas como esa.

Para obtener algunas respuestas a estas preguntas, la Doctora Sean O’Hara, una profesora de Entendimiento y Comportamiento de la vida salvaje en la Universidad de Salford nos comparte su conocimiento.

Lo primero que la Doctora quiere aclarar es la importancia de ver el mundo desde la perspectiva desde nuestras mascotas cuando intentemos comprenderlas.

Para comprender un poco lo que significa esto, nos compartió “Nosotros los humanos somos antropoformistas compulsivos – dícese del hábito de conectar atributos mentales humanos a los animales. No podemos evitarlo. Pero, esto no nos ayuda en lo absoluto cuando intentamos comprender lo que nuestras mascotas están haciendo o lo que quieren.

“Ellas tienen distintas percepciones sensoriales a nosotros, por lo que nuestra primera tarea es comprender cómo ellas perciben el mundo. Cuando podemos pensar en cómo perciben el mundo podemos comenzar a preguntar qué es lo que ellos comprenden de su mundo.

“En resumen, para entender a los animales tenemos que comprenderlos en sus términos, no los nuestros. Si quieres saber lo que tu mascota está pensando, tienes que pensar como ella – y eso es más difícil de lo que parece.”

La investigación de la Doctora O’Hara ha descubierto que los perros básicamente quieren cuatro cosas de nosotros: que les demos de comer/beber, que los dejemos salir/entrar, y que juguemos con ellos y les hagamos cariño. Una vez entendemos esto, nosotros los dueños podemos enseñarles a nuestros canes a asociar palabras con acciones.

La Doctora O’Hara dijo: “Si los dueños pueden aprender a comprender lo que sus perros quieren en un momento en particular puede ser muy fácil inducir ese comportamiento particular con una palabra o acción apropiada. En otras palabras un perro que espera ser paseado en un punto del día en particular se le puede enseñar a levantarse y alistarse para ellos con la invitación más ligera – verbal o no verbal.

“Los perros no entienden palabras directamente, ellos evolucionaron para entendernos a nosotros.”

¿Qué hay entonces del momento en el día cuando dejamos a nuestros perros para ir al trabajo y ellos responden con esa carita triste que rompe el corazón, acompañada de gemidos lastimeros que parecen chantaje? ¿Están usando su ternura como una ventaja o están genuinamente mortificados cada vez que nos vamos? Bueno, la devastadora respuesta es que es lo segundo.

La Doctora O’Hara explicó: “Hoy, aunque ocupamos el mismo grupo social, hay un problema grave: provenimos de diferentes grupos sociales evolucionarios y de trasfondos sociales distintos.

“Las personas vivimos en un sistema social de separación–fusión – uno en que, a lo largo de un solo día, grupos se forman, se disuelven o fragmentan y luego se reúnen de nuevo, todo esto con grupos de variada composición. Los perros han experimentado esta forma de vida social por un periodo mucho más corto de tiempo que nosotros por su historia evolutiva, ya que ellos vienen de grupos de vida completamente cohesionados, aquellos que no se fragmentan temporalmente.

“El aislamiento social es por ello problemático para ellos, y pueden experimentar ansiedad por separación.

“También es cierto que los perros, siendo animales sociales, son propensos a sentirse menos seguros en aquellos ratos en los que se les deja en aislamiento social. Los animales sociales han demostrado pedir y necesitar contacto social cuando están aislados, incluso más que comida.”

Parece que ir a trabajar cada día se hizo aún más difícil. Lo que es más, los perros no comprenden el tiempo como concepto, lo que significa que cuando te vas, es como si te fueras de su mundo. Pero antes de entrar en pánico, consideren ésta consolación.

La Doctora O’Hara agregó: “¿Significa eso que dejas de existir para tu perro cuando dejas la habitación o vas a trabajar? La investigación sugiere que no.

“Aunque los perros no parecen tener un entendimiento del tiempo, si aprenden por asociación que vas a regresar. Es por ello que la ansiedad probablemente estará presente al comienzo pero la mayoría de los perros aprenderán – aunque no entenderán – que eventualmente regresarás.”

Ya sabemos entonces. Mirar el mundo a través de la perspectiva de nuestros perros es una idea interesante. Y es bueno saber que, mientras que no entienden todo lo que les decimos, si entienden nuestros tonos o señales, y podemos comunicarnos mejor con ellos.

Compartir este post.


0 vistas
BANNER.jpg

Contacto Publicidad

Hola@pethappychile.com